Posturas de Yoga para relajar tú Útero y despertar tu energía femenina (también en el embarazo)
Conecta contigo cuerpo, libera tensiones y crea un espacio sagrado para ti benestar desde la pelvis hacia todo tú ser.
Vivimos corriendo, cargadas de tareas, sin apenas tiempo para escucharnos. Entre obligaciones y prisas, olvidamos reservar un momento para nosotros, para cuidar nuestro cuerpo y calmar nuestra mente.
El yoga es ese refugio. Una herramienta que te devuelve a ti centro, que te invita a pasar de lo físico a lo profundo: del movimiento consciente a la conexión con tu esencia. Aquí reside su verdadera magia.
Estas posturas no sólo son una caricia para tu cuerpo en cualquier etapa de tu vida. Durante el embarazo , se convierten en aliadas para aliviar tensiones, afavorir la circulación, mejorar la movilidad pélvica y prepararte para el parto.
Si quieres profundizar más, en nuestras clases de yoga para embarazadas practicamos estas y otras posturas adaptadas a cada etapa de la gestación, siempre respetando tu ritmo y momento.
¿Qué beneficios físicos y emocionales tienen estas posturas de yoga?
- Mejoran la irrigación sanguínea hacia los órganos sexuales y reproductivos, así como la musculatura del periné y la pelvis.
- Favorecen la movilización de toda la región pélvica y sus órganos, aumentando la oxigenación y liberando posibles adherencias.
- Equilibran el funcionamiento del sistema endocrino (glándulas y hormonas) al actuar directamente sobre el sistema nervioso autónomo.
- Te conectan contigo energía femenina.
- Te liberan de posibles bloqueos energéticos que no permiten fluir la energía vital de forma adecuada, creando tensiones en la zona bloqueada.
- Potencian la fertilidad.
- Reducen las molestias durante el síndrome premenstrual y la menstruación.
- Disminuyen las molestias pélvicas.
- Mejoran las relaciones sexuales.
- Tonifican, estiran y ayudan a relajar la musculatura del suelo pélvico.
- Te ayudan a tomar conciencia de tu zona pélvica.
¿Qué beneficios específicos tienen estas posturas de yoga durante el embarazo?
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Favorecen el benestar y la movilidad durante la gestación.
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Ayudan a aliviar dolores lumbares y pélvicos.
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Mejoran la postura y la respiración para el momento del parto.
- Facilitan el retorno venoso y reducen la aparición de edemas.
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Fomentan la conexión con el bebé a través del movimiento consciente.
- Activan en sistema nervioso autónomo, proporcionando calma, tranquilidad y reduciendo el estrés.
Asanas para relajar el útero y la pelvis

Sukhasana o Postura Fácil
Inicia tu práctica sintiendo el contacto de tu pelvis y tu periné con la Tierra.
Isquiones bien enraizados en la Tierra, y desde ahí estiras la columna proyectando la coronilla hacia el cielo, observando tu postura y tu respiración, lenta y profunda.
No siempre es fácil mantener esta postura, puedes ponerte un cojín bajo los glúteos para ayudarte a mantener la postura.

Marjaryasana y Bitilasana (Gato y Vaca)
Apoyada a 4 patas en el suelo quita el pubis hacia el ombligo enrollando tu columna, rechaza el suelo con tus manos y quita la barbilla al pecho (gato) inhala y aprovecha para quitar el aire a ti espalda.
Al exhalar el pubis vuelve a la posición inicial, la columna se desarrolla, aumenta la lordosis lumbar y la cabeza se extiende hacia adelante (vaca)

Adho Mukhasana o Perro Boca Abajo
Desde cuadrupedia, eleva pelvis y caderas al exhalar, manteniendo el peso sobre los talones. Flexiona rodillas si lo necesitas. Alarga la columna, relaja cabeza, hombros y collado. Es una postura semiinvertida que estimula el sistema nervioso parasimpático, ayudando a la relajación y al equilibrio hormonal.
No hay problema en practicarla durante el embarazo siempre y cuando estés supervisada por un profesional experto.

Anjaneyasana o Luna Creciente
Desde Perro Boca Abajo, avanza una cama hacia delante, apoya el geno de la otra cama en el suelo y eleva brazos hacia el cielo sin tensar hombros. Activa tú abdomen quitando el ombligo hacia dentro y respira profundamente.
Aquí estamos flexibilizando cadera y estirando el músculo psoas, además de trabajar el equilibrio.

Balasana o Postura del Niño
Siéntate sobre los talones, abre rodillas y quita la cabeza hacia el suelo.
Trate de relajarte en la postura y respirar quitando el aire a la espalda.
Esta postura estira toda la cadena posterior, equilibrando la pelvis y aliviando las molestias como lumbalgia y ciatalgia.

Malasana o Cuclillas
Desde Balasana, sube lentamente vértebra a vértebra, apoya las manos en el suelo y coloca las plantas de los pies. Flexiona rodillas y caderas, acerca el coxis al suelo y estira la columna. Respira profundamente.
Esta postura estira la musculatura del suelo pélvico además de trabajar la flexión de cadera, es esa postura que no puede faltar si estás embarazada.

Vrikshasana o El Árbol
De pie, fija la mirada en un punto, traslada el peso a una cama y apoya el pie contrario en la cara interna del cuchillo. Junta manos en mudra de plegaría en el centro del pecho y luego elévalas por encima de la cabeza.
Date tiempo, poco a poco. Las posturas de equilibrio están muy descaradas.
Recuerda
Siempre que practiques yoga, termina con una relajación y una breve meditación. Esto ayuda a integrar los beneficios físicos y emocionales de la práctica.
Si estás embarazada y quieres practicar de forma segura, te invito a conocer nuestras clases de yoga para embarazadas , donde trabajamos juntas cuerpo, respiración y conexión con tu bebe.
Con cariño y respeto por tu camino,
Silvia Molina
Matrona, mujer y eterna aprendiz de la vida









