El Parto, un proceso lleno de Magia
El parto es un proceso fisiológico e involuntario, nuestro cuerpo sabe que debe hacer en cada momento. No tenemos que pensar, ni actuar… simplemente debemos fluir.
Me gustaría profundizar en el tema, para entender que significa «fluir»
Como ya he comentado en algún otro post, el parto es un proceso instintivo, relacionado con la parte más primitiva de nuestro cerebro.
Durant el parto, encontramos diferentes hormonas que participan activamente en perfecta armonía y que aseguran el correcto funcionamiento de los mecanismos fisiológicos implicados en el proceso.
Estas hormonas son:
- Oxitocina
- Endorfinas
- Adrenalina
La Oxitocina es la hormona del amor y la calma y está muy presente a lo largo de nuestra vida sexual y reproductiva (relaciones sexuales, embarazo, parto, lactancia, crianza…)
Durante el parto se libera por la acción de diferentes factores físicos como la presión sobre el cérvix (cuello del útero), la distensión de la vagina y del periné… Aunque no sólo los factores físicos influyen, el nacimiento de un hijo es un acto de AMOR en mayúsculas y por lo tanto la hormona del amor es una de las protagonistas en el cóctel hormonal que participa en el nacimiento. De hecho el contacto físico, las caricias, los besos, los abrazos, el acompañamiento aumentan y favorecen la liberación de oxitocina.
¿Qué factores inhiben la liberacion de Oxitocina?
El miedo, la ansiedad, la administración externa de oxitocina sintética, la analgesia epidural, un entorno desconocido, estímulos externos (ruidos, luces…) pensar demasiado, tener vergüenza…
Todos estos factores dificultan que el parto fluya de forma fisiológica y en consecuencia también afecta a la lactancia y el postparto inmediato.
En referencia a las Endorfinas son analgésicos naturales y se producen en momentos de actividad física intensa o como respuesta al dolor.
Las Endorfinas son las hormonas de la Felicidad y están muy presentes en nuestra vida cuando reímos y nos sentimos felices.
Tienen un efecto protector y facilitan el parto ya que generan una sensación de bienestar y de conexión interna con el proceso fisiológico. Te permiten entrar en «tu mundo» y aislarte de lo externo, escuchando intensamente tu cuerpo y lo que necesitas… permitiéndote fluir con el parto.
Además favorecen el establecimiento del vínculo entre madre e hijo, creando un entorno emocional positivo y amoroso para el primer encuentro con el bebé, de manera que su presencia durante el nacimiento es vital tanto para la madre como para el bebé.
Durante el parto los factores que pueden influir en la secreción de Adrenalina suelen ser los estímulos externos como ruidos, luces, ambientes desconocidos, falta de intimidad, procedimientos invasivos, la falta de acompañamiento… También influyen el miedo, la angustia, sentirse en peligro…
La adrenalina enlentece el parto y aumenta la sensación dolorosa ya que reduce el aporte de oxígeno al útero.
Cuando una mujer es acompañada desde la confianza, la conciencia, el respecto y el amor la Adrenalina disminuye y el parto fluye, y esa es la verdadera esencia de una comadrona, simplemente acompañar en todos los aspectos (físico, emocional y espiritual)… Tan sencillo y tan difícil a la vez…
Todas estas hormonas son las liberadas por la madre, pero no debemos olvidar que el bebé participa muy activamente durante el parto. Él también libera una hormona para asegurarse la supervivencia, esta hormona es la Noradrenalina, encargada de mantener la temperatura corporal y de realizar las primeras respiraciones adecuadamente.
La Noradrenalina es la hormona implicada en el estado de alerta tranquila tan importante para el establecimiento del vínculo y de la lactancia durante las primeras horas de vida.
Como podéis observar, el parto se desarrolla en un perfecto equilibrio hormonal y es un proceso muy sensible a cualquier interferencia, cosa habitual en nuestra sociedad que no respecta los ritmos de la Naturaleza.
Todo este cóctel hormonal es el responsable entre otras cosas, de las contracciones que son el motor del parto. Sin contracciones no hay nacimiento, pero muchas mujeres tienen miedo al dolor, a lo desconocido. El miedo nos paraliza, nos bloquea y no nos permite avanzar, pero puede ser vencido por un sentimiento mucho más fuerte… el AMOR.
Recuerda siempre que no estás sola, tu estás pariendo pero tu hijo está naciendo y eres TÚ la que le acompaña y le facilita el camino.
Un mujer puede tener dolor con las contracciones pero estar disfrutando de su parto, viviéndolo y aceptándolo… sintiendo que es una parte importante de su vida y la de su hijo.
Prepararte para el parto implica integrar todo lo que te explico en este post y mucho más.
Si entendemos el parto como un proceso fisiológico e instintivo nos resultará mucho más fácil fluir en armonía, disfrutando de un momento mágico en nuestras vidas.









